Madre e Hija

Ahora hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas, pues todo mi pueblo en la ciudad sabe que eres una Mujer Virtuosa. Ruth 3:11

Gracias a Dios por el privilegio y la dicha de ser madres y tener la responsabilidad de cuidar el fruto de nuestro vientre. Desde el momento que sabemos que esta formándose, tenemos tanto cuidado en nuestra alimentación y aún en los quehaceres de la casa. Y cuando Dios nos concede el gozo de ser madres de una niña, una princesita de carne y hueso… qué emoción!

Dios entrega en nuestras manos a sus hijos con propósitos divinos para su Gloria. El amor de madre e hija es un amor tan sublime, especial, tan honesto, es para siempre. Mi relación con mi madre es así, hermosa, aunque estoy muy atareada con el trabajo y los quehaceres de la casa, ella está presente y me visita semana tras semana; y grande es su amor y cariño con sus nietos que nunca llega con las manos vacías.

Dios le bendice grandemente porque ella da, siempre da sin medida. Es tan feliz cuando disfrutamos su comida. Mi madre es viuda pero plasmó en mi vida el amor de Dios, cuidó de cada uno de sus hijos con tantos consejos llenos de sabiduría que, a decir verdad, en ese tiempo para mi ella eran muy exagerados sus cuidados pero ahora que soy mamá digo: cuánta razón tenía mamá, no exageraba, ella nos protegía como leona a sus cachorros.

Si así es el amor de madre, cuánto más grande será el amor de Dios, es incomparable. En la Biblia tenemos grandes ejemplos de mujeres piadosas que sirven de inspiración, por citar algunas:

  • Jocabetd, madre de Moisés. Confió en Dios aunque lo puso en el río, no lo perdió de vista.
  • Ana, madre de Samuel. Dios contestó su oración y entregó a su hijo en agradecimiento.
  • María, madre de Jesús. Qué privilegio tuvo al traer al Mesías. Estuvo hasta el último día.
  • Eunice y Loida. Instruyeron a Timoteo para que la palabra de Dios corra por el mundo.
  • Ruth, como modelo de piedad, amabilidad, fidelidad, obediencia, sumisión y coraje. Su suegra, Noemí, recibirá las bendiciones de Dios a través de ella.

Y para este tiempo Dios nos dice Mujer Virtuosa no temas, pues Él concederá las peticiones de nuestro corazón, nos ayudará a guiar a nuestras hijas valientes, guerreras, temerosas de Dios, llenas de gracia y sabiduría, cumpliendo el propósito de Dios en sus vidas.

Escrito por: Gladiz Ancco Medina
Líder del Ministerio de Damas

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